El Festival alcanza este año su 56 edición, con
el mismo entusiasmo con que nació un 21 de septiembre de
1953, sin haber sufrido interrupción alguna desde su creación.
Concebido como una Semana Internacional de Cine, con vocación
cinematográfica y comercial, no tardó en conseguir
el reconocimiento de categoria B (no competitivo) por la FIAPF
(Federación Internacional de Asociaciones de Productores
de Films) gracias al éxito cosechado en su primera edición.
Así, al año siguiente, pasó a denominarse
Festival Internacional de Cine, y en 1955 la FIAPF lo reconoció
como competitivo y especializado para las películas en
color: ya se podían otorgar premios oficiales. Este es
el origen de la Concha, entonces todavía de plata, cuyo
reparto debía decidir un jurado internacional.
Cuando en 1957 se le otorgó definitivamente la categoría
"A", y la Concha se hizo de oro en las categorías
más importantes, habían aparecido los principales
iconos del certamen, la referencia desde la que se sigue avanzado
hoy en día, es decir, la opción por una corriente
aperturista, ajena a los corsés de la censura de aquel
momento, y que aún permanece viva. Porque lo que más
importa al festival de cine de San Sebastián es ser el
escaparate del cine más inquieto y renovador de cada
momento.
Muchas han sido las figuras que han visitado el Festival desde
aquellos primeros años, devolviendo a San Sebastián
su esplendor cosmopolita y aportándole cierta dosis de
"glamour", siempre relacionado con el buen cine. Federico
Fellini, Gloria Swanson, Alfred Hitchcock, Kirk Douglas, Jean-Luc
Godard, Deborah Kerr, Leslie Caron, King Vidor, Monica Vitti,
Anthony Mann, Bernardo Bertolucci, Anhony Quinn, Audrey Hepburn,
Franco Zeffirelli, Francis Ford Coppola, Fritz Lang, Francisco
Rabal, Robert Altman, Howard Hawks, Nicholas Ray, Elizabeth
Taylor, François Truffaut, Orson Welles, Fernando Rey,
Luis Buñuel, Steven Spielberg, Joseph von Sternberg,
Imperio Argentina, Richard Burton, Gina Lollobrigida, Harrison
Ford, Nikita Mikhalkov, Pedro Almodóvar, Victoria Abril,
Sergio Leone, Roman Polanski, Sam Peckinpah, Jacqueline Bisset,
George Peppard, Louise Rainer, Alberto Sordi, Sydney Pollack,
Peter O'Toole, Joseph L. Mankiewicz, Charlton Heston, Glenn
Close, Anjelica Huston, Sophia Loren, Stanley Donen, Mel Gibson,
Keanu Reaves, Matt Dillon, Ethan Coen, Antonio Banderas, Bertrand
Tavernier..., por citar sólo algunos, acudieron a presentar
sus pelÌculas y su personalidad dejó huella indeleble
en la memoria del Festival.
En justo reconocimiento a quienes tanto han contribuido con
sus carreras al mundo del cine, se instituyó en 1986
el "Premio Donostia", un homenaje de la ciudad que
hasta ahora han recibido Gregory Peck (1986), Glenn Ford (1987),
Vittorio Gassman (1988), Bette Davis (1989), Claudette Colbert
(1990), Anthony Perkins (1991), Lauren Bacall (1992), Robert
Mitchum (1993), Lana Turner (1994), Susan Sarandon y Catherine
Deneuve (1995), Al Pacino (1996), Michael Douglas, Jeremy Irons
y Jeanne Moreau (1997), Anthony Hopkins y John Malkovich (1998),
Fernando Fernán-Gómez, Vanessa Redgrave y Anjelica
Huston (1999), Michael Caine y Robert de Niro (2000), Francisco
Rabal, Warren Beatty y Julie Andrews (2001), Jessica Lange,
Bob Hoskins y Dennis Hopper (2002), Isabelle Huppert, Sean Penn
y Robert Duvall (2003), Woody Allen, Annette Bening y Jeff Briges
(2004), Ben Gazzara y Willem Dafoe (2005), Max Von Sydow y Matt Dillon (2006).
Por último, si hablamos del Festival no podemos dejar
de hacerlo de la ciudad que le ha aportado una personalidad
y una imagen reconocibles en todo el mundo. Por que San Sebastián
colabora, de forma incomparable, en la ambición de este
festival por redescubrir el cine, convirtiendo la luz del día
y el paisaje urbano en espléndidos aliados al decorar
su mobiliario con elementos de cartelería que evocan
distintos momentos de la historia del cine, entre ellos el Cartel
Oficial, pieza clave en la ambientación de cada certamen,
y que nos viene transportando en las últimas citas hasta
fotogramas concretos de esa historia. Y es que San Sebastián
es, además, una de las ciudades más acogedoras
de Europa, donde el disfrute viene garantizado por sus típicas
calles, espléndidas playas, soberbia gastronomía
y, por encima de todo, el buen cine.
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