Los Nuevos Consumos Cinematográficos
MIGUEL ÁNGEL BENZAL, Director General de EGEDA
Represento y dirijo EGEDA, la entidad de derechos de los productores audiovisuales, y al mismo tiempo dirijo www.filmotech.com, un portal recientemente creado que se ha puesto en marcha para la comunicación pública de obras y grabaciones audiovisuales que ha comenzado su andadura durante este año.
Creo que estamos viviendo, y todos coincidimos en eso, una auténtica revolución debida al advenimiento de la tecnología digital, y esto está afectando sobremanera a las tradicionales ventanas de explotación del producto cinematográfico. Es conocido por todos que el sector del audiovisual, el sector del cine en particular, se basa en la preexistencia de una serie de ventanas de explotación para intentar maximizar los resultados y ciertamente con internet estos mecanismos, estas ventanas de explotación, entran en cuestión o en discusión.
Creo que Internet y la revolución digital está afectando mucho a las ventanas tradicionales. Las salas de exhibición se encuentran en este momento, en nuestro país y en general, con una rebaja o una caída importante del número de espectadores, si bien, afortunadamente, en nuestro país la recaudación se suele mantener año tras año. Esta caída de espectadores es propiciada en buena parte o en gran parte por la incidencia tan tremenda de la piratería audiovisual en nuestro sector. Es evidente que si las películas se encuentran el mismo día del estreno o, incluso en algunos casos, antes del estreno a disposición de los internautas a través del intercambio de ficheros, muchos jóvenes que acceden a estas redes tienen la tentación de bajarse estas películas; en consecuencia, dejar de ir al cine, y esta situación pone en juicio el planteamiento de toda la industria, exhibidores, distribuidores y productores incluidos.
Seguramente no es el único factor que interviene en la caída de espectadores, que según se cree ha sido unos 25 ó 26 millones en los últimos años, un dato muy a tener en cuenta. El propio cambio de hábito de consumo por parte de los usuarios, está igualmente propiciando que muchas personas dejen de ir al cine y puedan acceder a productos y cultura audiovisual en su hogar, contando con las maravillosas e inmensas televisiones de plasma, con el cine en casa, etc… Son algunos de los factores que influyen en esta caída de recaudación y de espectadores para el sector de las salas de exhibición.
La segunda ventana , y muy importante en los últimos años, especialmente para los estudios americanos, es la ventana de distribución en alquiler y en venta a través del DVD. Yo no soy como aquellos que piensan que los soportes puedan desaparecer a corto plazo, ni siquiera a medio plazo; yo creo que esos soportes se van a mantener a lo largo de mucho tiempo, si bien es cierto que su importancia va a quedar también minimizada por el entendimiento de los consumos on line digitales a través de internet. Pero esos consumos on line tendrán que seguir teniendo en cuenta la distribución física del producto.
En un país, por ejemplo, como EEUU la distribución física del producto es importantísima, hay compañías que concentran el 40% de la distribución en DVD. En consecuencia estas compañías pueden marcar la estrategia comercial y de producto de los propios estudios de cine. Con lo cual, es cierto que el consumo digital se va a imponer, pero este consumo va a ser paulatino y gradual.
También se está produciendo una caída importante, según datos de las compañías, hace un año en España la recaudación por venta de productos en DVD ascendió a una cifra de 330 millones de dólares. Y según las cifras que he leído de Screen Digest estas cifras pueden alcanzar los 500 millones de dólares en el 2011, con lo cual la caída va a ser importante. Pero en parte, o en gran parte, se puede compensar también con la aparición de los soportes de alta definición como el HD DVD o BlueRay.
Otra ventana importantísima para el producto audiovisual y de cine es el consumo por televisión. Cada vez hay más televisiones, más posibilidades de consumo, la televisión convencional, satélite, cable, televisión digital terrestre, etc. Es decir, que el panorama es muy diverso.
Con la aparición de internet surge la posibilidad de la distribución o de la comunicación pública de obras de cine con una gran facilidad y sin los problemas que conlleva la forma habitual de distribución de un producto físico.
Pero en estos momentos, por lo menos en el consumo legal de productos es bastante bajo. En España se descargan ilícitamente o ilegalmente más de 250 millones de películas al año a través de las redes de intercambio de ficheros. Esto es una verdadera salvajada. Y por supuesto, esta tendencia va a aumentar en los próximos años, en pocos años estamos hablando entre 600 o 700 millones de películas descargadas por los internautas si nadie pone remedio a esta gravísima situación.
Descargas de pago hay poquísimas, muy pocas, seguramente en torno a un 2% del mercado. Pero el mercado tiene que regularse y yo estimo que esta forma de consumo on line tendrá una grandísima importancia. Actualmente las ventas en EEUU y Europa occidental pueden ascender a una cifra que no es superior a los 60 millones de dólares y esta cifra se va a multiplicar hasta el punto en el que en el año 2010 o el 2011 podemos estar hablando de una cifra en torno a 1.300 millones de dólares. Una cifra muy importante para las empresas productoras y para toda la cadena de valores del sector audiovisual. Pero esta cifra solamente representará en aquellos tiempos venideros un 3 ó 4% del total del consumo doméstico en los hogares. Esto quiere decir que el DVD, y cuando digo DVD me refiero a varios formatos y sistemas, seguirá manteniendo una grandísima importancia.
Para el éxito de los sistemas de consumo on line, que sin duda lo tendrán, hay dos parámetros importantes que hay que tener en cuenta como son la velocidad de las conexiones y el precio de los consumos. Está claro que con el paso del tiempo la tecnología va avanzando: las velocidades van siendo cada vez más grandes y los precios seguirán siendo cada vez inferiores a los precios del producto físico. No en la actualidad, pero sí en el futuro. Entonces sería importante poco a poco este consumo digital, pero sin menoscabo de las tradicionales ventanas de explotación que hay que cuidar sobremanera. Internet, como dije antes, es una nueva ventana de explotación. En la actualidad, el consumo de películas a través de intercambio de ficheros supone el cuarto motivo de búsqueda por parte de los internautas, precedido por la consulta de páginas web, por la mensajería y por el correo electrónico. El cuarto motivo de búsqueda por los internautas es la descarga de ficheros, especialmente entre la gente joven que quiere intercambiar las novedades cuanto antes para compartirlas con sus amigos. Esa es una realidad que está ocurriendo y según datos que todos manejamos hay 1.100 millones de internautas en todo el mundo, 1.100 millones de personas con acceso a Internet. Lo cual implica el 16% de la población mundial.
España no le anda a la zaga en equipamiento, en número de conexiones. España, como el resto de países de Europa occidental, está avanzando mucho, cada vez hay más hogares conectados a Internet, en torno a un 42/45% y con una gran importancia de la banda ancha.
Esto va a hacer que en los próximos años los modelos cambien. Estamos acostumbrados a un modelo de televisión convencional donde la gente ve lo que le pongan. Vemos televisión programada. Esta tendencia cambiará en los próximos años y se va a dar el giro a la televisión por demanda. Se calcula que en torno a un 25% o un 30% del consumo cambiará de la televisión como la conocemos ahora mismo, televisión en abierto, televisión por satélite a televisión a la carta. Creo que el papel que los consumidores, los usuarios tienen en la generación de contenidos es cada vez más importante. Ahora cualquier persona puede agenciarse una cámara de vídeo, creerse Woody Allen y empezar a hacer grabaciones y ponerlas en You Tube. Esto que parece una tontería puede ser realmente la killer application de Internet, es decir, la utilización de obras audiovisuales como sucede en You Tube.
Aparte de esto hay otras circunstancias como la socialización de las técnicas de marketing viral: ahora es muy sencillo insertar determinados clips en You Tube que son transferidos vía correo electrónico a miles o millones de usuarios. Eso tiene más impacto que una campaña de publicidad. En consecuencia, la revolución digital está cambiando todos los ámbitos, todos los consumos y creo que hay que estar preparado para ello.
Obstáculos para el desarrollo de este mercado y obstáculos para el desarrollo de la sociedad de la información puede haber unos cuantos, tanto de carácter tecnológico en cuanto velocidades de conexión o equipamiento de los hogares, como económicos, como jurídicos: quién tiene los derechos, ¿los tiene el autor que los ha cedido al productor?, ¿qué pasa con las obras no identificadas?… Hay un conjunto de problemas que en ningún caso, pienso yo, deben ser un obstáculo en la sociedad de la información. El mayor obstáculo sin duda es la lucha contra la piratería. En EGEDA tenemos un departamento muy activo en esta lucha contra el fraude, y evidentemente hacemos todo lo que podemos. Fuimos muy activos en cuestión de resultados en relación con la piratería física, pero Internet es otra cuestión. Especialmente cuando de un sistema con un upster basado en una arquitectura servidor-cliente, se ha pasado a los sistemas de intercambio de ficheros que es algo mucho más difícil de controlar, especialmente cuando no tenemos ayuda por parte de los legisladores o fiscales que consideran que la descarga de películas por Internet no es un acto ilícito al menos desde el punto de vista penal. No digo que se criminalice a los usuarios, que se criminalice a 17 millones de españoles que acceden a Internet, pero sí que es importante trasladar a la opinión pública y a los legisladores y a toda la gente que tenga que aplicar las leyes el tremendo daño que está causando este tipo de prácticas para todo el sector, que si continúa así seguramente los productores se cambiarán de sector y de mercado a uno más lucrativo como puede ser el mundo de la construcción. Esperemos que esto no suceda.
EGEDA está dando pasos, no solamente desde el punto de vista de investigación o de denuncia a usuarios que fraudulentamente y que con ánimo de lucro intentan burlar las leyes y los derechos de la industria, sino que somos proactivos y somos la única entidad de gestión en este momento del mundo que se planteó la creación de un portal como alternativa contra el fraude. Hicimos estudios de mercado y se vio que evidentemente no todo el mundo es un pirata, simplemente accede a la red de intercambio de ficheros porque en la red no hay opciones legales de consumo. Esto se barajó hace años en el consejo de administración de EGEDA y lo que se decidió fue dar los pasos para la creación de un portal. Este portal ya es una realidad, pertenece a una sociedad creada por EGEDA, EGEDA Digital. Básicamente es un contenedor donde cualquier productor puede ir almacenando en soporte digital sus obras y grabaciones audiovisuales para ponerlas a disposición del público, no sólo a través de www.filmotech.com (que es la tienda de los productores) sino a través de otros sistemas ya creados o que se creen en un futuro: servicios como el de telefónica de PixBox o telefónica express o cualquier otro tipo que vaya a surgir. Por tanto nuestro servicio es un servicio para socio: intentamos luchar contra la piratería y al mismo tiempo proteger el patrimonio cinematográfico de los productores.
Creo que hemos diseñado un sistema que está en constante evolución porque lógicamente cuando abrimos www.filmotech.com estaba pensado para una cierta plataforma, para un número determinado de consumidores, pero esto tiene que ir cambiando. Ahora mismo se ofrecen películas, un catálogo bastante extenso, en formato descarga con varias licencias disponibles, con precios muy asequibles. Estamos hablando de catálogo porque tampoco hemos querido intervenir directamente en el mercado, no queremos perjudicar a ninguna de las personas o sectores que forman parte de la cadena de producción y exhibición; en consecuencia estamos poniendo a disposición un único catálogo de audiovisuales.
Creo que el mercado irá marcando las tendencias y posiblemente habrá en un futuro muy próximo, descargas simultáneas a la venta del DVD o incluso a la propia exhibición. Eso está por llegar y por supuesto EGEDA no está dispuesto a cambiar por sí solo el mercado, simplemente hablar con toda la industria para ver dónde estamos y adonde queremos llegar.
PARTICIPANTES EN LA MESA REDONDA
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