"Z365" o "Festival todo el año" es la nueva apuesta estratégica del Festival en la que confluyen la búsqueda, el acompañamiento y el desarrollo de nuevos talentos (Ikusmira Berriak, Nest); la formación y la transmisión de conocimientos de cine (Elías Querejeta Zine Eskola, Zinemaldia + Plus, Diálogos de cineastas); y la investigación, la divulgación y el pensamiento cinematográfico (el proyecto Z70, Pensamiento y debate, Investigación y publicaciones).
Un párpado maquillado con color rojo se extiende por la superficie del encuadre; está delineado de negro y tiene esparcidos unos granos de arena. Se levanta para descubrir al ojo que gira de izquierda a derecha. Después, aparecen las dunas de un desierto; de entre ellas emerge una pierna. El cuerpo se hace paisaje y el paisaje, cuerpo. Así comienza, As a Cure, el corto que estrena Dorothea Sing Zhang tras su paso por el Festival de Locarno. “Mi deseo”, apuntó la directora, “era emplear primero planos que emularan las partes de la duna para que el cuerpo fuera uno mismo con ella y que no se tratara de un plano de situación aburrido”.
El hilo narrativo del film es tenue. Una niña quiere matricularse en la Academia de Ópera de Beijing. Para poder hacerlo, su madre le ha ocultado el carnet de identidad en el desierto; ha de encontrarlo para poder cumplir su sueño. La identidad, entonces, se vuelve en una especie de broma. “Ella está buscando su identidad, metafóricamente. Literalmente, lo que busca es su carnet”, señaló Sing Zhang. Esto surge a partir de que la cineasta encuentra que dicho tópico se ha gastado mucho. En sus propias palabras, “el tema de la identidad no me interesa mucho, es agotador que en el cine contemporáneo todo tenga que estar relacionado con ella”.
En contraposición, el cuerpo emerge como un eje central, a un punto que las acciones fisiológicas adquieren un relieve poco habitual en el cine. Vemos a la protagonista comer, sudar, escupir, dormir, orinar. “Quería crear imágenes sensacionales”, comentó Zhang, “al grado que indujeran a un estado de relajación que se puede propiciar gracias a las texturas y el carácter táctil que tienen estas acciones corporales”.
En una escena magnética, la protagonista enciende una cerilla para delinearse el ojo. Esta imagen fue, en realidad, el punto de partida de todo pues, según confiesa, “a veces al hacer una película hay una imagen que te obsesiona y que es más importante que la trama”. Esta acción con la que cierra el film proviene de “una historia que me contó varias veces mi madre y que considero tiene una inmensa potencia estética”. Pues, al final, el trayecto de As a Cure no es más que el de una joven en busca de su individualidad, más allá de la familia.
JOSÉ EMILIO GONZÁLEZ



