La voz de un periodista da la noticia radiofónica que lo cambió todo: “Han aparecido supervivientes del accidente de los Andes”. Ahí es donde empieza la otra historia de supervivencia, a la que tuvieron que hacer frente cuando volvieron a casa y afrontar la muerte de un ser querido. Ese es el punto de partida de la serie documental de tres capítulos Más allá de la sociedad dirigida por Carlos Torres y que se presenta en la Sección Oficial como proyección especial fuera de concurso.
La narración de La sociedad de la nieve (Juan Antonio Bayona, 2023) se centró en el accidente y en la experiencia que tuvieron que vivir en la montaña, y la película concluye en el momento del rescate. Pero ahí no terminó la historia. De hecho, comenzó otra. Tanto Juan Antonio Bayona, cocreador y productor de la serie, como los protagonistas Eduardo Strauch y Stella Pérez del Castillo han afirmado que sentían la necesidad de completar el relato, abordando las consecuencias que tuvo aquel accidente y aquel rescate, tanto para los protagonistas como para sus familias. “En esta historia se han pasado muchos años hablando de lo que pasó en la montaña y muy pocos en hablar de lo que pasó después”.
El director Carlos Torres crea un marco de reencuentro entre los supervivientes y los familiares de las personas que fallecieron en la montaña. “A mí me impactó descubrir que gran parte de los ocupantes del avión eran del mismo barrio. Cuando regresaron tuvieron que volver a ver a las madres de sus mejores amigos, a convivir con el dolor de quienes no habían vuelto. Ellos también estaban haciendo su duelo”.
Las imágenes de archivo y las entrevistas directas a los supervivientes y familiares se entrelazan con imágenes de la película, y con el viaje al valle de las lágrimas que hicieron los actores de la película junto con el director, creando así una historia llena de capas, que tiene como hilo invisible la relaciones y el duelo.
Esta es una historia peculiar en la que la ficción ha tenido una repercusión directa en la realidad. Ya que, la idea de hacer el documental surgió de la primera proyección de la película. En principio iban a hacer un pase para los supervivientes y otra para los familiares de los fallecidos, pero finalmente decidieron hacer una sola juntando a todos. “Fue muy impactante ver a un superviviente sentado al lado de su cuñado, que a la vez era familiar de un fallecido, y saber que nunca habían hablado de ello en 50 años. Al terminar se fundieron llorando de emoción en un abrazo. Vivir eso fue uno de los motores para que hiciéramos la serie”, explicó Bayona.
El silencio que se había enquistado en las familias tras años de dolor encontró un lugar para romperse. Y es así como se dio luz a la historia que comenzó cuando todas las demás terminaron.
Tanto los protagonistas, como todos los miembros del equipo de la película –actores, productores, etc.– han creado un entorno en el cual encontrarse y reencontrase, sanando y aprendiendo de todo lo vivido. Y así fue como concluyó el superviviente Strauch: “Aprendimos que la muerte llega en cualquier momento y que el amor fue lo que nos salvó, el amor a quienes nos esperaban, el amor a la vida, el amor entre nosotros”.
NAIA ARANTZAMENDI