El pasado martes se presentó en el marco del SSIFF un avance de la segunda edición del estudio del impacto económico, social y territorial de la producción audiovisual en España entre 2023-2025 (Zoom Out), con el resultado de un aumento del 45% en relación al balance establecido hasta 2022. En la edición anterior, presentada en 2024, se ofrecieron los datos del periodo 2019-2022 en cuanto a cine y televisión. La finalidad es comprender mejor la situación del sector y orientar futuras políticas. Se advierte, también, que no pueden compararse de forma directa los dos estudios, ya que en el primero fueron contemplados los rodajes internacionales incentivados, mientras que ahora se incorporan rodajes nacionales tanto con incentivos como sin ellos. Al informe le faltan aún algunos detalles, como los análisis de la posproducción.
Spain Film Commission ha encargado el estudio a Olsberg·SPI, empresa que ofrece análisis estratégicos independientes y que colabora estrechamente con los expertos que integran la cátedra Spain Film Commission de la Industria de Producción Audiovisual, iniciativa que comienza su tercer año de recorrido en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. El estudio es financiado por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial (SEDIA). Participaron en esta presentación Kayleigh Hughes (Olsberg·SPI), Marta Moretto (Olsberg·SPI), Juan Manuel Guimeráns (Spain Film Commission), Jesús Cambra (Cátedra de la industria de los rodajes de SFC - Universidad Pablo de Olavide) y Xiomara García (Film Madrid Region y Spain Film Commission).
Esta nueva edición amplia considerablemente el alcance del informe del pasado año y contempla los rodajes internacionales beneficiados de incentivos fiscales, la producción nacional, la actividad audiovisual no incentivada fiscalmente, la atracción de inversión, la generación de empleo, la actividad de las empresas y los profesionales y la dinamización de los distintos territorios. En el estudio de 2024 se llegó a la conclusión de que 165 producciones beneficiadas de incentivos fiscales generaron 1.320 millones de euros de gasto en la economía española.
Los datos demuestran la rentabilidad del audiovisual en España, con un ingreso de más de 5.000 millones al año en series y películas. La inversión en 2022 de 3.930 millones de gasto ha aumentado en tres años en un 45%, hasta los 5.680. Para conocer estas cifras se han recogido los costes operativos de las empresas, incluidos conceptos como las compras de bienes y servicios y gastos de personal. Los datos no son contemplados únicamente desde la perspectiva del empleo activado por los rodajes y productoras, sino que se amplía a proveedores, servicios, transportes o alojamientos. La producción audiovisual ha sostenido así en, 2025, 68.000 empleos de trabajo a tiempo completo, un 20% más que en 2022.
Para Juan Manuel Guimeráns, presidente de Spain Film Commission, se trata de “un éxito compartido por instituciones, empresas, profesionales y la red de film offices y film commission”, entidades fundamentales, las dos últimas por facilitar localizaciones y coordinación de administraciones. Es importante disponer de datos para conocer mejor la amplitud del ecosistema audiovisual y detectar aquellas áreas en las que sea necesario actuar.
Q.C.