Hay películas cuya historia comienza antes de que se apaguen las luces. Que los directores de NAZA, los israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, hayan decidido no acudir al Festival de San Sebastián ya daría para un artículo. Su ausencia refleja la tormenta que acompaña al documental desde su estreno en Venecia y las consecuencias que afrontan en Israel, donde han recibido amenazas y acusaciones de haber “traicionado” a su país. Con todo, su película llega a Perlak.
Coproducido por “The Guardian”, el documental examina las operaciones militares israelíes en Gaza desde 2023 mediante los testimonios de 24 militares y agentes de inteligencia israelíes. Todos permanecen en el anonimato y sus voces e identidades han sido distorsionadas digitalmente. Las entrevistas se realizaron en la clandestinidad de la noche.
Tel Aviv aparece luminosa, moderna y tranquila. Mientras esas imágenes avanzan, las voces hablan de Gaza; a veces se escuchan alarmas o se ven cohetes dirigidos hacia Tel Aviv. Solo 60 kilómetros separan ambas realidades.
Los testimonios reconstruyen una sofisticada infraestructura de vigilancia y selección de objetivos. Los entrevistados explican cómo los sistemas militares representan edificios de Gaza en tres dimensiones y cómo los teléfonos móviles permiten rastrear movimientos y determinar dónde viven los objetivos. La información acumulada durante meses puede utilizarse para elegir el momento perfecto para el ataque.
En ese sistema, el lenguaje también importa. “NAZA” es la palabra que emplean para referirse a los daños colaterales: el número de civiles que se calcula que pueden morir durante una operación. Entre las herramientas descritas aparece Lavender, un programa que cruza grandes cantidades de datos y genera listas de posibles objetivos, y “Where’s Daddy?”, que localiza objetivos cuando detecta que por teléfono los familiares hablan de que “papá ha vuelto a casa”.
El documental muestra cómo quienes manejan estas herramientas asumen su función. Un entrevistado recuerda la sensación de poder al controlarlo todo: “Te crees Dios”. Otro compara ciertos ataques con un videojuego.
El 7 de octubre de 2023 aparece como punto de inflexión. Los ataques de Hamás desencadenaron la ofensiva sobre Gaza, y los testigos describen cómo la rabia fue dando paso a una creciente generalización sobre la población civil gazatí como el origen del mal. Los entrevistados cuentan operaciones con numerosas víctimas civiles y explican la presión de las Fuerzas Aéreas para recibir autorización para bombardear.
Frente a esto, Abraham introduce preguntas sobre las consecuencias. La película deja abiertas contradicciones y permite que sean las propias voces las que se enfrenten a ellas, ampliando la mirada hacia estructuras de inteligencia y la vigilancia de familiares de víctimas.
La película ha provocado una fuerte reacción en Israel. Los cineastas defienden la protección de sus fuentes frente a las críticas sobre la verificación de testimonios anónimos, convirtiendo a NAZA en un campo de batalla político y social.
Y ahí vuelve a cobrar significado la ausencia de Abraham y Szor en San Sebastián. Las voces están dentro de la sala. Los autores, fuera. Ver cómo se planifica la muerte masiva con absoluta frialdad, convirtiendo vidas humanas en meros cálculos matemáticos y daños colaterales, resulta monstruoso. Es profundamente terrible presenciar hasta dónde llega la barbarie sistemática de Israel, y es inevitable sentir una profunda desolación al contemplar cómo la maquinaria de guerra deshumaniza tanto a las víctimas como a quienes ejecutan las órdenes.
Presentación de los directores de la película
YUVAL ABRAHAM: “Hola a todos en San Sebastián. Estamos aquí mi codirectora, Rachel Szor, y yo, y queríamos daros rápidamente las gracias por venir a ver la película. Como veréis, es una película difícil, y los crímenes que retrata siguen ocurriendo hoy en día. Por eso la hemos hecho. Queremos dar las gracias a Elástica, nuestra distribuidora en España, que se encargará de distribuir la película en los cines españoles”.
RACHEL SZOR: “Sí, gracias también a todo el equipo del Festival. Sentimos muchísimo no poder estar hoy en la proyección, pero es un honor enorme formar parte del Festival, de esta selección de películas y de esta historia. Gracias por verla. Gracias por venir a ver la película”.
ANDREA DE TORO GARCÍA