¿Quién mató a Narciso? Nos situamos en el año 1959 en Paraguay, concretamente el día después del último show del protagonista, en el que aparece sin vida. Narciso regresa de Buenos Aires fascinado por el rock and roll. Su carisma le convierte en una estrella de la radio, deseado por todos. Pero Paraguay vive bajo un régimen militar sofocante. El director, Marcelo Martinessi regresa a San Sebastián y a Horizontes Latinos tras Las herederas (2018) que obtuvo en Berlín el Premio Alfred Bauer, el Oso de Plata a la mejor actriz, el Premio FIFRESCI y el Teddy. Su nuevo film Narciso, que se estrenó en la sección Panorama del Festival de Berlín, donde obtuvo el Premio FIPRESCI, fue galardonada también con el Premio DALE! en el Foro de Coproducción del Festival de San Sebastián.
La película cuenta con una larga lista de países en coproducción: Paraguay, Brasil, Portugal, Alemania, España, Francia y Uruguay. Martinessi confiesa que este ha sido “un proyecto muy ambicioso para un país como Paraguay. En el momento en que nosotros hicimos la película, lo máximo que el país podía aportar al presupuesto era 30 veces menos de lo que costaba la película. Fue ahí cuando empezamos a buscar países colaboradores. A partir de todas estas alianzas se pudo crear una película del tamaño de Narciso; una película de época muy cara. En un país como Paraguay, donde no hay un patrimonio arquitectónico bien conservado, había que crear prácticamente todo desde cero: reinventar las calles para que se parecieran a las de la época, trabajar la iluminación, el ambiente de las calles y todas las demás localizaciones”. Para el director, la magia del film radica en “sumar todos esos talentos internacionales que permitieron retratar una historia profundamente paraguaya”.
Narciso está basada en la novela homónima de Guido Rodríguez Alcalá: “Cuando las historias que uno va a contar tienen como punto de partida un libro, dependen mucho del momento en el que toca leerlo. A mí me tocó leer el libro inmediatamente después de Las herederas; un momento en el que la película estaba siendo muy bien recibida fuera, pero no en Paraguay, donde había un sector muy conservador en contra de ella”. Por eso, cuando leyó el libro de Rodríguez Alcalá el cineasta pensó que lo que contaba se parecía mucho “a lo que está pasando hoy. La situación de Narciso tiene que ver con la idea de que se defiende a la familia y las tradiciones, pero con el único objetivo de controlar, no con un objetivo real de defensa de valores”. Para el cineasta, está es una realidad de muchos países, en los que “se levanta la bandera de la moral para atacar procesos genuinamente importantes. Cuando leí el libro, me di cuenta de que eso mismo que contaba seguía muy vigente y que era importante hablar de ello. Yo creo que Narciso no es importante como película histórica, sino como una película que tiene ecos en el presente”.
La música es otro de los temas principales de la película, con canciones que van guiando al espectador. Martinessi no quería hacer una película que, de alguna forma, “criticara el amor por la música tradicional de mi país. Esta película me dio la oportunidad de trabajar con música paraguaya, que me gusta mucho, y con el despertar del rock and roll, a partir también de una forma de vestir y de una forma de moverse. Estamos hablando de una sociedad muy entumecida, la sociedad paraguaya de los años cincuenta, y creo que el rock and roll viene no solamente a traer un ritmo, sino también otro modo de moverse y otro modo de pensarse”
MARÍA ARANDA OLIVARES