A pesar de que ya han transcurrido más de cincuenta años desde su gestación, Alguien voló sobre el nido del cuco es una película que no envejece y su condición de eterna se ve reforzada año tras año. Los integrantes del grupo liderado por R.P. McMurphy en su aposento del Hospital Estatal de Oregón son tipos cuyo recuerdo resulta sumamente entrañable. El cineasta checo Miloš Forman consiguió dar forma a la novela de Ken Kesey, apoyándose también en la versión escénica de Dale Wasserman, obteniendo una comprometida radiografía sobre las instituciones mentales y el cuestionamiento acerca del sistema sanitario, cuyas reflexiones se advierten atemporales.
La obra de Ken Kesey (1935-2001) pertenece al movimiento contracultural de la década de los sesenta. Rebelde e inconformista, escribió su primera novela en 1962, tras su traumática experiencia en el campus médico californiano Palo Alto VA Medical Center-Menlo Park. Kesey se presentó voluntario remunerado en este centro para experimentar con el consumo de LSD y otras drogas psicodélicas a través de un método que tenía como finalidad el supuesto uso terapéutico de esas sustancias. El periodo recluido en ese centro médico supuso la inspiración para la escritura de su primera novela: "One Flew Over the Cuckoo's Nest" ("Alguien voló sobre el nido del cuco"), que concibió a la edad de veintiocho años. Una novela a través de la cual reflexionó sobre la metodología utilizada en el tratamiento de enfermos mentales y el citado cuestionamiento del sistema sanitario.
Michael Douglas se convirtió en una figura fundamental para la realización de la adaptación cinematográfica de la novela de Kesey. El actor, que por aquel entonces era poco más que una estrella de la televisión gracias al éxito de Las calles de San Francisco (1972-1977), adquirió los derechos cinematográficos del original literario, tras negociar la obtención de estos con su padre, Kirk, quien había sido el primero en conseguir los derechos con la intención de protagonizar el film. Michael Douglas se asoció con Saul Zaentz y con la convicción de ambos consiguieron impulsar una producción rechazada por los grandes estudios. Tras las negativas de algunos de los directores más influyentes de la época, finalmente la pareja de productores independientes encontró en Miloš Forman al director ideal para responsabilizarse de la realización del film. Forman conectó con la idea de Douglas y Zaentz de concebirla de la forma más real posible, sin artificios ni concesiones. Para ello idearon una película rodada casi totalmente en el interior de un hospital psiquiátrico real, eludiendo los decorados, contando con la participación de pacientes auténticos y el compromiso del propio director del centro médico donde se llevó a cabo el rodaje de la producción.
El estreno del film se convirtió en un verdadero fenómeno sociológico, generando numerosos debates que ponían en tela de juicio determinados comportamientos sanitarios. Alguien voló sobre el nido del cuco obtuvo un sorprendente éxito de público y el beneplácito de la crítica, concluyendo con la consecución de cinco premios Oscar: película, dirección, actor protagonista (Jack Nicholson), actriz protagonista (Louise Fletcher) y guion adaptado, convirtiéndose en uno de los únicos tres casos en la historia en obtener las cinco principales estatuillas. El suyo no fue un vuelo cualquiera, fue el vuelo que se atrevió a desafiar al sistema.
ALBERT GALERA