La suerte está echada. La 74 edición del Festival de Cine de San Sebastián llega a su fin, el jurado ha deliberado y el veredicto está en un sobre a buen recaudo hasta la gala de clausura de hoy por la noche. La guionista, directora y productora Marina Charriton (París) es miembro del jurado de la sección New Directors. Es una gran responsabilidad, puesto que todas las películas de esta sección optan al Premio Kutxabank-New Directors, dotado con 50.000 euros repartidos a partes iguales entre el director o directora y la distribuidora de la película en España.
Marina Charriton tiene un máster en Guion y Dirección por la NYU Tisch School of the Arts, donde estudió con el apoyo de la Beca Maurice Kanbar. Su film de tesis, el cortometraje Habitat Hotel (2025) obtuvo una beca de la Riese Organization, fue finalista del Premio Wasserman King y recibió varios premios Craft.
La cineasta francesa es ya amiga del Festival, puesto que Habitat Hotel se estrenó en Nest, en el Festival de San Sebastián 2025, y fue invitado al Cannes Short Film Corner este año. “Después de pasar por Nest con mi cortometraje, cuando José Luis Rebordinos me invitó a ser jurado, me alegró mucho la confianza que depositaban en mí. Es un Festival que se distingue por su maravillosa hospitalidad y lo mucho que cuida a los cineastas, al público y a los jurados”.
Actualmente está desarrollando el largometraje Habitat Hotel con el apoyo de la Linz Film Talent Academy, por lo que se siente muy conectada con los directores de la sección que le toca juzgar. “Me resulta muy inspirador ver tantas películas de todas partes del mundo y aprender de estos nuevos cineastas. Me gusta vivir el Festival como espectadora y luego reunirme con mis compañeros del jurado a deliberar”.
Las películas seleccionadas este año en New Directors son muy diferentes, por lo que el jurado se ha encontrado con nuevas voces y nuevas miradas muy potentes. “Hemos podido sentir a la persona detrás de las cámaras, se nota que han asumido riesgos y que han creado con libertad”. Charriton señala que, pese a que cada película era única, muchas películas parecían conectadas en cierto sentido, con personajes femeninos muy complejos. También han percibido un interés común por las relaciones familiares, vínculos que ya se han explorado antes, pero con una perspectiva innovadora que las hacían sentir nuevas. “La sección se llama New Directors, así que para mí es importante la técnica y la voz del director, que sea fresca, que tenga perspectiva. Me interesa ver su visión del mundo”.
La directora ha defendido la importancia de los nuevos imaginarios y la creatividad para contar historias en estos tiempos, y se queda con la libertad con la que crean los directores debutantes.
Respecto a cómo se elige una de entre todas las seleccionadas (compiten por el premio de esta noche catorce películas, once óperas primas y tres segundos largometrajes), Charriton se ha fijado en aquellas películas cuyo impacto permanecía después de acabarse el film y encenderse las luces: “Hemos visto películas que nos han impresionado, que nos han conmovido y que resonaban en nuestro interior días después. Lo hablaba con el resto del jurado y todos hemos ido bastante en sintonía”.
Esa sintonía no ha evitado que el proceso de deliberación final fuese largo. Charriton confiesa que dar con el veredicto les llevó más de cuatro horas. “Todos coincidíamos en cuatro o cinco títulos. Lo verdaderamente difícil fue quedarnos con solo uno”, explica. ¿Cuál? El público del Zinemaldia tendrá que esperar a la gala de esta noche para descubrirlo.
IRATXE MARTÍNEZ