Eva está de paso por Madrid. Allí pasa los días en soledad: no conoce a nadie y tampoco tiene mucha predisposición para vincularse con extraños. La ciudad es entonces un lugar desconocido por donde ella se desplaza sin rumbo y con la curiosidad adormecida. Pero una tarde, en una sala del Museo Reina Sofía, un hombre se acerca a ella. Su nombre es Dante y es un historiador argentino que se encuentra en Madrid realizando una investigación sobre Juan Bialet Massé y las luchas obreras de su país.