El cine no solo respira, no solo se alimenta. Sabemos que el cine también anda, se mueve. Se reproduce, se duplica y se metamorfosea. Está vivo. Pero no nos engañemos, el cine goza de más o menos vitalidad según las circunstancias. Hay espacios que invitan más al movimiento, los hay que casi lo restringen. Tabakalera –Centro Internacional de Cultura Contemporánea es el templo del Cine vivo. Este es también el título de la primera performance audiovisual que se incluye en Zabaltegi-Tabakalera, autoproclamada como la sección más libre e informe. Así lo demuestra cada año, alentando al cine a andar por cuenta propia. Tanto es así que, en esta edición –la décima desde que se celebra en el templo tabakalero– ha dado un paso más allá, independizándose de la sala de cine. La propuesta performática de Albertina Carri (Buenos Aires, 1973) presenta un cine emancipado, que funde lo orgánico con lo ciber y se enfrenta a la muerte insoslayable para renacer siempre más consciente. “Un artefacto venido del pasado para ser lanzado al futuro como una cápsula de posibilidades”, versa su sinopsis. Pero, “¿cómo seguir adelante cuando los recuerdos son todo lo que te queda?”, se pregunta pertinentemente The Loneliest Man in Town, de Tizza Covi y Rainer Frimmel. Como el hombre más solitario de la ciudad también anda el monje de Weichen (Dust), que medita película tras película de Tsai Ming-Liang (Malaisia, 1957), invitándonos a levantarnos andar, a llevar el alma del cine hasta los confines del mundo, quizás hasta Tristan da Cunha, la isla habitada más remota, que atrae al protagonista de Tristan Forever (Tobias Nölle y Loran Bonnardot).
Con tal predisposición poética habrá de fallar el jurado invitado a Tabakalera y premiar un film con 20.000 euros, repartidos con nuevos criterios: la mitad para el productor mayoritario y la otra mitad para la distribuidora en España. Lo forman Mariette Rissenbeek, productora; Ion de Sosa, cineasta donostiarra; y Catarina Vasconcelos, directora que en 2020 ganó el premio de la sección por La metamorfosis de los pájaros.
Zabaltegi-Tabakalera levanta el telón hoy con la no ficción Pedro en el país, de María Alché y Benjamín Naishtat, cineastas vinculados al Zinemaldia y galardonados con Puan (Sección Oficial, 2023). Andaremos
hasta la clausura con Isaki Lacuesta y sus Jaleos, repletos de flamenco fragmentado, popular y político.
Durante nueve días de cine vivant, el público verá 22 títulos: trece largometrajes, siete cortometrajes, un mediometraje y la performance “Cine vivo”. Muchos han viajado desde Cannes, Berlín, Venecia, Rotterdam, Locarno o París. Otros empiezan su andadura en el Zinemaldia: Aparte de inauguración y clausura, Zabaltegi acoge tres premieres mundiales. Son HAMALAU gau (CATORCE noches), del navarro Oskar Alegria Suescun, recorrido por el ideario del escultor Jorge Oteiza; y los cortometrajes Actress, de los hermanos indios Tanmay y Tanvi Chowdhary, y Gluey Feathers, de la hispano-alemana Salka Tiziana. Los metrajes menores se programan en dos sesiones, pero compiten por igual por el premio. Una oportunidad solo posible en Zabaltegi. Completan los cortos As a Cure, de Dorothea Sing Zhang; Para los contrincantes, de Federico Luis; Plan contraplan, de Radu Jude y Adrian Cioflâncă; Whispers of a Burning Scent, de Mo Harawe; y Someday A Child, de Marie-Rose Osta. Desde Cinéma du Réel llegan los 43 minutos de amor y furia en la política estadounidense de With Love and Rage (Bojina Panayotova), que traslada al espectador a 1980, tras la elección de Ronald Reagan, cuando 2.000 mujeres rodearon el Pentágono para protestar contra la maquinaria bélica.
El metraje más largo está en Possible Love, del director veterano Lee Chang-dong. Junto a otros cineastas consagrados, como Bruno Dumont y su coproductor Albert Serra (Les roches rouges), debuta Angelica Ruffier con La belle année, distinguida en Rotterdam. Desde Venecia y con ADN argentino llegan A veces me entra tristeza, otras veces rebelión María Aparicio) y El fantasma (Ignacio Masllorens y David Lamelas). Entre lenguas casi fantasmas también se mueve la protagonista del nuevo film la catalana Meritxell Colell. Lejos de los árboles, un exilio sonoro vibrante, fue premiada en Locarno. Se estrena en España hoy. Y después, hoy, al filo de la medianoche… Adolescencia, sexo y muerte en Campamento Miasma en sesión golfa como pide una buena película de género. El cine está vivo, id y buscadlo en Tabakalera.
MARC BARCELÓ