"Z365" o "Festival todo el año" es la nueva apuesta estratégica del Festival en la que confluyen la búsqueda, el acompañamiento y el desarrollo de nuevos talentos (Ikusmira Berriak, Nest); la formación y la transmisión de conocimientos de cine (Elías Querejeta Zine Eskola, Zinemaldia + Plus, Diálogos de cineastas); y la investigación, la divulgación y el pensamiento cinematográfico (el proyecto Z70, Pensamiento y debate, Investigación y publicaciones).
En una célebre intervención para la Cinémathèque Suisse en 1979, conocida por el nombre de ‘Las filmotecas y la historia del cine’, el realizador francés Jean-Luc Godard declaró que, en su experiencia, “ver películas significa tener la posibilidad de compararlas”. Pero, ¿cómo pueden compararse las películas entre sí? ¿Qué hilos, rimas o preocupaciones comunes pueden establecerse o emerger desde perspectivas dispares? ¿Qué desvelan de nuestro modo de vivir, sentir y pensar el cine las conexiones formales, narrativas o discursivas que encontramos o creamos entre filmes diversos?
Cada jornada del Zinemaldia podréis encontrar en esta columna un ejercicio de crítica comparada que apunte a posibles itinerarios entre algunas de las películas proyectadas en el Festival. Se podrán conectar los acercamientos a la infancia como etapa de plena movilidad en Les roches rouges de Bruno Dumont y La ilusión de un verano sin fin de Alessandra Sanguinetti. O los hipnóticos planos de Bloques erráticos de Thomas Woodroffe o Gluey Feathers de Salka Tiziana que, redimensionando el espacio, se acercan a lo sublime. Sin olvidar las tensiones entre el discurso colectivo y la identificación íntima en El género de la democracia de Cecilia Barriga o With Love and Rage de Bojina Panayotova.
Varios años antes de la cita de Godard, en ‘El cine del diablo’ Jean Epstein situaba el potencial del cine en la expresión de las lógicas irracionales: “Los encadenamientos del sentimiento, las asociaciones imaginadas del sueño y de la fantasía”. Cabe preguntarse si cualquier escritura sobre cine no será un enfriamiento, una estatización, violentación o racionalización de este flujo fílmico. En cualquier caso, os invito a que me acompañéis estos días y habitéis esta paradoja conmigo. A que leáis en estas líneas un reflejo imperfecto del poder asociativo que abre el cine como continuo audiovisual. Empezamos.
MANUEL HEVIA



