"Z365" o "Festival todo el año" es la nueva apuesta estratégica del Festival en la que confluyen la búsqueda, el acompañamiento y el desarrollo de nuevos talentos (Ikusmira Berriak, Nest); la formación y la transmisión de conocimientos de cine (Elías Querejeta Zine Eskola, Zinemaldia + Plus, Diálogos de cineastas); y la investigación, la divulgación y el pensamiento cinematográfico (el proyecto Z70, Pensamiento y debate, Investigación y publicaciones).
En una carta escrita por Arthur Cravan a su pareja Mina Loy, el poeta y boxeador confesaba que solo se encontraba realmente bien cuando viajaba y, en cambio, permanecer en un mismo lugar durante mucho tiempo lo hacía sentir inútil. Moverse de un lado a otro era, de alguna manera, un estado de ánimo. En el año 1977, el Festival de San Sebastián puso en marcha una nueva iniciativa bajo el título de “Barrios y Pueblos”. La propuesta pretendía democratizar y descentralizar el evento cinematográfico realizando proyecciones en distintos puntos del territorio. Dos días antes del inicio del Festival, Juan María Arrue, teniente de alcalde de San Sebastián, envía esta carta al sacerdote y dinamizador cultural José María Aguirrebalzategui. En el mensaje comunica que Werner Herzog no podrá asistir al certamen y que la proyección de Aguirre, la cólera de Dios en Oñati no podrá realizarse. Pero también menciona la buena predisposición del director y proyecta la idea de desarrollar la propuesta en un futuro. Desde aquel momento, el cine de Herzog pobló los cines de las villas en cada una de las ediciones de “Barrios y Pueblos”: Stroszek, Corazón de cristal, También los enanos empezaron pequeños, Signos de vida, Woyzeck, Fata Morgana y Nosferatu, el vampiro de la noche fueron programadas en las salas de Deba, Mutriku, Urnieta, Añorga, Ermua, Zarautz, Elgoibar y Oñati, entre otras. Durante la jornada de ayer, Werner Herzog recibió el Premio Donostia por su enorme trayectoria artística. Su visita consolida un vínculo con el Festival que se inició hace casi cincuenta años. “¿Por qué no tener el valor de encontrar formas que no habían existido hasta entonces?” se pregunta el cineasta en un pasaje de sus memorias. El interrogante navega en las experiencias más comprometidas y arriesgadas del pasado, hoy aún vigentes.
MATÍAS FAJN



