Hay caminos que llevan a un lugar y otros que, mientras avanzas, te conducen a ti mismo. Entre España y Japón, entre la tinta y la imagen, entre el cine y las artes plásticas, ‘Kokoro no Michi: el sueño de Inari Kūko’ propone un viaje de ida y vuelta en la Sala Pilar de Chillida Leku del 18 al 28 de septiembre.
La exposición de Carla Cañellas y Eugenio Tardón nace en paralelo a Kotodama, el camino del espejo / Kotodama, The Way of the Mirror, su primer trabajo como cineastas, que tendrá su estreno mundial el domingo 20 de septiembre en Made in Spain. Ambas obras comparten punto de partida: un viaje por dos rutas de peregrinación, el Camino de Santiago y el Shikoku Henro, unidas por siglos de tradición y por la voluntad de caminar para encontrarse.
En la película, Inari, concebida inicialmente como alter ego de los artistas, atraviesa estos paisajes y se cruza con monjes, artesanos, peregrinos y calígrafos. En su búsqueda del Kotodama, el alma de las palabras, se adentra en el shodo, la caligrafía japonesa. Así, con su viaje exterior explora su interior, dejando que el trayecto transforme su mirada.
La exposición recoge las huellas de ese recorrido y las convierte en materia artística. Cañellas, cuya obra mantiene un especial vínculo con la caligrafía oriental, presenta dieciocho dibujos y una animación en los que la tinta captura algo tan fugaz como el instante. Tardón reúne tres series fotográficas que transitan entre el lenguaje, los paisajes de las peregrinaciones y los objetos vinculados a los bunbō shihō, los cuatro tesoros del estudio.
El diálogo entre ambos continúa en varias instalaciones de vídeo, donde técnicas y filosofías ancestrales se mezclan con referencias sociales, literarias y científicas. También con una idea que recorre todo el proyecto: que el error, el accidente y lo inesperado no son obstáculos, sino parte del camino creativo.
Cañellas y Tardón acompañarán al público en varias visitas guiadas: viernes 18, sábado 19 y lunes 21 a las 12:00 h, y domingo 20 a las 16:00 h.
No resulta casual que este viaje llegue a Chillida Leku. En las obras de Eduardo Chillida, y especialmente en sus ‘Gravitaciones’, también conviven lo visible y lo oculto, lo que permanece y aquello que aparece después para transformar lo anterior. Como en un camino, cada huella modifica la siguiente.
Kokoro no michi significa «el camino del corazón». Quizá esa sea la mejor manera de acercarse a la muestra: sin prisa, dispuestos a observar y dejarnos sorprender. Algunas exposiciones no se limitan a mostrar un viaje: consiguen que el visitante emprenda el suyo.
ANDREA DE TORO GARCÍA