"Z365" o "Festival todo el año" es la nueva apuesta estratégica del Festival en la que confluyen la búsqueda, el acompañamiento y el desarrollo de nuevos talentos (Ikusmira Berriak, Nest); la formación y la transmisión de conocimientos de cine (Elías Querejeta Zine Eskola, Zinemaldia + Plus, Diálogos de cineastas); y la investigación, la divulgación y el pensamiento cinematográfico (el proyecto Z70, Pensamiento y debate, Investigación y publicaciones).
“Hace algún tiempo soñé que Naomi Watts recibía el Premio Donostia, y en aquel sueño era yo quien se lo entregaba”, compartió con el público J. A. Bayona, encargado de entregar la estatuilla a Watts minutos más tarde.
Bayona quiso agradecer a aquella joven actriz el haber confiado “en un joven director muerto de miedo. Por ser la mejor compañera de viaje que he tenido nunca. Y por enseñarme algo que hoy día sigo buscando cada vez que me pongo delante de un nuevo actor”.
Emocionada, Watts, que atesora a sus espaldas una impecable carrera junto a nombres de la talla de David Lynch, David Cronenberg, Alejandro González Iñárritu, Peter Jackson, Woody Allen, Michael Haneke o Clint Eastwood, confesó que “recibir un premio a toda una carrera es un poco extraño cuando todavía sientes que estás en plena trayectoria”.
“Estoy pensando en la chica que se atrevió por primera vez a soñar con ser actriz. Hubo muchos rechazos. Y entonces conocí a David Lynch. Él me vio. Me dio un papel que ni siquiera podría haber soñado. David cambió mi vida, él creyó en algo que había en mí antes de que yo misma creyera plenamente en mí. Recibir este reconocimiento del Festival de Cine de San Sebastián me emociona profundamente y estoy enormemente agradecida”, y concluyó su discurso de la manera más emotiva: “David, te echo de menos”.
Sergio Basurko



