Resulta curioso hasta qué punto un largometraje puede quedar íntimamente vinculado al anecdotario histórico de un festival de cine por motivos puramente extracinematográficos. Mientras el cuerpo aguante, documental dirigido por Fernando Trueba en 1982, fue uno de los filmes más comentados en aquella edición del Festival. ¿El motivo? Una reacción airada por parte de su director contra la recepción crítica que suscitó el film tras proyectarse en el Zinemaldia. Fernando Trueba venía de saborear las mieles del éxito y del reconocimiento crítico con su debut en la dirección, Ópera prima, y en el deseo de evitar que le encasillasen como uno de los referentes de eso que, desde determinados sectores de la crítica, comenzaba a denominarse “comedia madrileña”, resolvió probarse en un registro totalmente diferente con la realización de un documental sobre la figura de su amigo, el cantautor Chicho Sánchez Ferlosio. Un film que fue financiado por él mismo y cuya pobre recepción crítica, entendió el cineasta, iba a condicionar su rendimiento en taquilla a pocos días de su estreno comercial. Fernando Trueba, que antes de debutar como cineasta había sido crítico en las páginas del diario El País, declaró la guerra a sus antiguos compañeros, poniendo en el centro de la diana a Diego Galán (que le había reemplazado como crítico de cabecera en las páginas del referido periódico y que, con el tiempo, llegaría a ser director del Festival de San Sebastián en dos etapas diferentes). Así que, ni corto ni perezoso, durante aquel Zinemaldia de 1982, Trueba esperó a que Diego Galán saliera de una de las sesiones de prensa, que entonces tenían lugar en el Victoria Eugenia, para arrojarle un cubo de agua fría encima. Los hechos ocurrieron en plena Plaza Okendo y el cineasta se hizo acompañar de un fotógrafo para que inmortalizase el momento, aunque, para su sorpresa, el ataque no suscitó ninguna respuesta en Diego Galán, más allá del hecho de secarse la cara con un pañuelo e ir a su hotel a cambiarse.
Cuarenta y cuatro años después de aquel incidente, Mientras el cuerpo aguante encuentra nuevamente hueco en la programación del Zinemaldia. Se proyecta dentro de la sección Klasikoak en copia restaurada y con el título original que sus responsables quisieron ponerle de inicio, Chicho o mientras el cuerpo aguante (una comedia didáctica). Será una buena oportunidad para confrontarse con uno de los largometrajes más desconocidos de cuantos integran la filmografía del oscarizado director madrileño. Aunque aquí su mirada queda un tanto diluida en la necesidad de ceder todo el protagonismo a la arrolladora personalidad de Chicho Sánchez Ferlosio, músico, cantante, poeta, inventor de juegos y filósofo a tiempo parcial, cuya leyenda resulta tan notable como su capacidad para embaucar a sus interlocutores reflexionando y conversando sobre los temas más dispares. Hijo del poeta falangista Rafael Sánchez Mazas (creador de la consigna “¡Arriba España!” y responsable del aparato propagandista del primer franquismo), Chicho Sánchez Ferlosio ejerció de oveja negra de la familia con un ímpetu mayor si cabe que el de sus dos hermanos mayores, Miguel y Rafael Sánchez Ferlosio. Su militancia comunista le llevó en varias ocasiones a la cárcel durante la dictadura, aunque tras la Transición terminó desencantado de la ceguera ideológica de algunos de sus camaradas, escorándose hacia posiciones anarquistas y libertarias. Es justo en ese momento de su vida cuando Trueba accedió a él, poniendo en valor el hecho de estar ante uno de esos personajes tan apabullantes y excesivos que basta con sentarles en una silla y ponerles una cámara delante para que ellos solos terminen por hacerte la película.
Restaurada por ECAM
JAIME IGLESIAS