El director Daniel Monzón presenta Ruega por nosotras, película que forma parte de la Sección Oficial de Donostia Zinemaldia fuera de concurso. El guion lo firma junto con un habitual Jorge Gerricaechevarría, con el que ha coescrito todas sus películas, excepto su ópera prima El corazón del guerrero (2000).
La película se adentra en el Patronato de Protección a la Mujer a través de dos jóvenes internadas en uno de sus centros en 1974, Ana y Sole, protagonizadas por Zoe Bonafonte y Manuela Calle. La primera será internada por sus propios padres en el reformatorio regentado por monjas, y sometida a un régimen disciplinario que tiene como principal objetivo reformar a las chicas, o, mejor dicho, niñas, “caídas o en riesgo de caer”. En cambio, Sole es una joven de pueblo con una vitalidad contagiosa.
El Patronato fue una institución española, un arma de represión y violencia machista, que estuvo activa desde 1941 hasta diez años después de la muerte de Franco. “Me golpeó. Es una historia con la que me topé en 2020 y no me podía creer que algo así hubiera sucedido y estuviera oculto”, ha explicado Monzón. El director nos sumerge en un clima de represión y control social, en el que, “nada surge de la imaginación”. Los guionistas han afirmado que parte de su investigación se ha basado en los libros de Consuelo García del Cid, y precisamente de una de ellas proviene el título de la película.
El film, aunque trata un hecho histórico y toca una herida muy reciente, no es un ejercicio de cine social puro y duro, ya que, más allá de crear un apego por las protagonistas, tiene códigos más genéricos, como el de la aventura. Las protagonistas son niñas y, por ello, el tema no se trata desde el tono de la solemnidad, sino desde la manera de vivir de ellas: “De esto también va la película, de que a pesar de estar dentro de un sistema castrante seguían siendo niñas y vivían de una manera acorde a su edad, y la película se agarra a esa energía. Por eso se genera una película que tiene un componente de aventuras o, de suspense, a veces”.
En medio de este encierro, y aislamiento, que intenta quebrar a las niñas que no siguen el patrón que dicta la sociedad establecida en ese contexto, la historia se sostiene por la unión entre las protagonistas. “La forma de sobrevivir es uniéndose; estas dos chicas sobreviven porque crean un vínculo, y juntas son más fuertes, y juntas pueden un poco con el sistema y pueden encontrar esa esperanza de ‘ruega por nosotras que lo vamos a conseguir’”, explica el guionista Gerricaechevarría.
La actriz principal Zoe Bonafonte ha asumido el papel desde el respeto y la responsabilidad que conlleva, agradeciendo también la oportunidad de poder interpretar y dar voz a esta historia: “No se escriben papeles así para personas de nuestra edad y, de repente, cuando te llega un papel así, para ser una vía para contar una historia como es la del Patronato, es una responsabilidad muy grande”.
La película ha contado con un elenco que ha juntado a Adelfa Calvo, María Cerezuela, Shiara Fernández, Carla Domínguez, María Gandiaga, Malena Gutíerrez, Belén Cruz, Bea Segura y Xavi Sáez. Y la protagonista ha declarado que todos ellos se han involucrado plenamente para informarse y dar voz a una historia silenciada. “Muchos no lo conocíamos ya que desgraciadamente no se enseña en los libros de historia, entonces ha sido un aprendizaje para ver que aquello que sentimos tan lejano, no lo es tanto”.
NAIA ARANTZAMENDI