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Estás en: Portada > 56 Edición 2008  > Diario del Festival > «No es fácil tener una buena historia»
Diario del Festival » JURADO - NUEVOS DIRECTORES
«No es fácil tener una buena historia»
ANTONIO SANTAMARINA
Jueves, 25 de septiembre de 2008

Antonio Santamarina es crítico e historia­dor de cine y, desde hace seis años, ge­rente del cine Doré de la Filmoteca Española. Miembro del Consejo de Re­dacción de la revista “Nosfera­tu”y “Cahiers du Cinéma.Espa­ña”, colabora en publicaciones como “Viridiana”, “Cuadernos de la Academia”,“Cinemanía”y “Dirigido por...”. También ha participado en la escritura de diversas obras y libros colecti­vos y es autor, entre otros, de “Cine negro. Maduración y cri­sis de la escritura clásica,y “Se­millas de futuro. Cine español 1990-2001”, en colaboración con Carlos F. Heredero. Estos días está en San Sebastián co­mo miembro del Jurado de Za­baltegi-Nuevos Directores, sección que estrenará mañana la última de las películas selec­cionadas.

Entre otros quehaceres dirige el cine Doré de Madrid. ¿Cuál es la función de esta sala?
La divulgación de la Filmoteca Española. Funciona seis días a la semana durante todo el año, con cuatro o cinco sesiones al día. Se exhiben tanto películas del fondo de la propia Filmoteca como ciclos. Por ejemplo, se va a exhibir la retrospectiva de Mo­nicelli de este Festival.

Como historiador de cine, ¿Po­dría hablarnos de algún punto de inflexión del cine español?
Conozco principalmente la últi­ma etapa del cine español, des­de los noventa hasta hoy. En ese periodo, lo más significativo su­cedió alrededor de 1995, cuan­do vieron la luz las primeras pe­lículas de Álex de la Iglesia, Enri­que Urbizu, Julio Médem, y otros muchos. Además, se pro­dujo la incorporación de muje­res directoras como Icíar Bolla­ín o Chus Gutiérrez. A partir de ahí, no ha habido un momento tan fuerte. Quizás incluso se ha dado una regresión de la incorporación de la mujer a la direc­ción.Por otro lado,destacaría la llegada de nuevos directores, que hacen prácticamente el 40 por ciento de las películas que se ruedan en España. Pero no hay un grupo que haya salido con aquella fuerza.

¿Hay un perfil genérico para los nuevos realizadores?
Lo que caracterizó al grupo del que he hablado antes eran sus negaciones. No se identifica­ban como autores, era gente que quería contar una historia, que no se sentía unida como grupo pero sí que se podían ayudar unos a otros. Ahora hay algunos cineastas que se defi­nen como autores, otros que son más comerciales y otros es­tán más cerca de las realizacio­nes televisivas. El campo se ha diversificado todavía más.

¿Hay similitudes entre las pe­lículas que forman parte de nuestro patrimonio cinematográfico y las realizaciones de los nuevos directores?
Creo que el cambio significativo de ese grupo de los noventa, al que todos ellos hacen referen­cia, gira alrededor de Pedro Al­modóvar. Aunque no siguieran su línea, supuso un punto y aparte, y se refieren a él dicien­do que “ha barrido todo lo que quedaba del antiguo cine”.

Con lo que está ocurriendo con el consumo, con la asisten­cia a las salas de cine, y con la modificación de los formatos, ahora hay un tipo de cine más tradicional.Aunque, por otro la­do, se empieza a cultivar el cine de género y también hay direc­tores que van buscando una voz propia, a contracorriente de la tendencia dominante.

¿Cuál es la realidad de la in­dustria y de los creadores en nuestro país?
El momento actual es muy difí­cil porque el cine está sufriendo un cambio muy importante: del consumo colectivo en salas de cine se ha pasado al consumo individual. Las salas y los distri­buidores están viviendo un mo­mento muy difícil; los producto­res supongo que cuanto más in­dependientes y más pequeñi­tos, también, y los creadores, tres cuartos de lo mismo. Es muy difícil ser arriesgado ahora. Sobre todo si eres un joven director que haces una primera película y no tienes oportuni­dad de filmar la segunda. Yo creo que hay que esperar a que todo esto se asiente.

Los realizadores,¿lo tienen más fácil o más difícil hoy en día?
La exhibición es más difícil pe­ro, por otro lado se puede hacer una película con casi nada. Cla­ro que,hacerla para quedarte tú con ella... Creo que las posibili­dades de hacer cine y de consu­mirlo son ahora más grandes que nunca, pero estar en los cir­cuitos oficiales es un poco más difícil, para el cine español so­bre todo.

La diferencia en cuanto a for­mación, generalmente mayor en los nuevos realizadores, ¿se aprecia en la calidad de sus primeras obras?
Se nota en que cumplen con unos estándares mínimos aceptables. Pero no estoy tan seguro de que los estudiantes de las escuelas de cine sean los primeros en llegar. Me parece que la nueva industria, endogá­mica, se nutre de actores que hacen su primera película,reali­zadores de televisión...

En cuanto a los contenidos, no es tan fácil tener una buena historia. Creo que hay tenden­cia hacia un tipo de cine social, quizás entre comillas,pero bus­cando la marginalidad. Es difícil hablar de la marginalidad desde fuera, sin vivirla. Y no creo que ellos lo sean.

"1995 supuso un salto significativo para nuestro cine"

"Hay mucha diversidad entre los nuevos realizadores"

Itziar OTEGI

 

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